• Igor Rojí, desinteresado 
  • En los primeros dos meses de cuarentena este delito aumentó 160 por ciento 

Orizaba.- La falta de una estrategia por parte del alcalde, Igor Rojí López, para atender los casos de violencia doméstica, ha provocado que este delito en los primeros dos meses de confinamiento por la pandemia del Coronavirus haya aumentado hasta un 160 por ciento.
De acuerdo con el Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (Sesnsp), el municipio orizabeño figura entre las 10 ciudades con más casos de violencia familiar en el estado de Veracruz.
Entre enero y abril, en este municipio se registraron 67 denuncias ante la Fiscalía por el delito de violencia en el hogar, 60 por ciento más que el mismo lapso del año pasado, cuando sólo se iniciaron 42 Carpetas de Investigación.
Sin embargo, el foco rojo se ha dado durante el aislamiento, según las cifras del Semáforo Delictivo.
Entre los meses de marzo y abril se reportaron 26 casos, cuando en esos dos mismos meses del año pasado sólo hubo 10, es decir, creció 160 por ciento.
Por este delito, Orizaba está en el séptimo lugar, lo que ya preocupa a los Colectivos pues aseguran que en los próximos meses debido a la falta de apoyos económicos por parte del alcalde, la situación podría empeorar por la falta de empleo.