CDMX.- Una calavera fumando un puro con sombrero negro floreado desfila sobre el Centro Histórico de la Ciudad de México. Cientos de calaveras bailan a su alrededor mientras un hombre y una mujer enmascarados entran al Gran Hotel. Dentro del cuarto, se quitan las máscaras de calaca y se besan. Es James Bond (protagonizado por el actor Daniel Craig), quien sale por la ventana y camina entre azoteas con la Torre Latinoamericana de fondo. Apunta su arma hacia unos hombres italianos dentro de un edificio. Dispara, el inmueble explota y se desmorona. El agente persigue a un villano por calle Tacuba hacia el Zócalo capitalino, en cuya plancha aterriza y despega un helicóptero en el que ambos se van golpeando con la Catedral Metropolitana de fondo

Son los primeros minutos de Spectre (2015). Para esa secuencia, el extinto Consejo de Promoción Turística de México (CPTM) creó una Sociedad Anónima Promotora de Inversión de Capital Variable (Sociedad) llamada México Orgullo del Mundo y de la cual era accionista. Con ella celebró el 18 de marzo de 2015 el contrato “Location Placement Agreement” con la empresa productora de la filmación por 18 millones de dólares (286 millones 342 mil 500 pesos) para “presentar a México con diferentes locaciones con una duración de al menos cuatro minutos”, reportó la Auditoría Superior de la Federación (ASF) en la Cuenta Pública 2015.

Santiago Nieto Castillo, titular de la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF), anunció que presentará una denuncia porque se identificaron desvíos de 3 mil millones de pesos del CPTM a cuentas propias o de empresas en Estados Unidos durante el sexenio de Enrique Peña Nieto (2012-2018).

La institución de la Secretaría de Turismo fue sustituida en julio por el Consejo de Diplomacia Turística luego de señalamientos de gastos superfluos y una “burocracia dorada” que ganaba entre 5 mil hasta 10 mil dólares mensuales (más prestaciones) en sus oficinas de Norteamérica, Sudamérica y Asia o 6 mil euros mensuales en Europa, muestra el Portal de Transparencia.

En marzo de 2015, el sitio de Tax Analysts trascendió que autoridades mexicanas pagaron al menos 14 millones de dólares a la producción de “Spectre” para que cambiara el guión para que la Policía del País no fuera identificada, que el asesinado no fuera el Jefe de Gobierno de la Ciudad de México, sino un diplomático, y que fuera una secuencia mínima de cuatro minutos.