Tal como se ven las cosas, parece que ahora sí vamos por el camino correcto para el crecimiento de 3 municipios,  Orizaba, Fortín y Córdoba.

Este muy importante corredor industrial, está próximo, si somos inteligentes, a un gran desarrollo de 4 años con muy buenos alcaldes.

Todos estos municipios, por primera vez, tienen candidatos de lujo, no importa el partido que los ampare. Es más, el partido nos vale.

Lo que necesitamos es gente que sepa gobernar con estricto apego a la legalidad, y ello incluye la escala de valores completa como la honradez,

el patriotismo, el tener visión humana para hacer los proyectos, la inteligencia para salir del rezago en el que estamos Fortín y Córdoba, la entereza y el valor civil para exigir al Gobernador y al Presidente de la República, que se den las participaciones necesarias y completas para nuestro crecimiento.

Por vez primera, podremos tener 3 alcaldes “empresarios”, de honradez probada, ricos por su trabajo y no por robar, emprendedores y entusiastas.

El ejemplo nos lo vino a poner Orizaba cuando eligieron a Juan Manuel Diez para que fuera su Alcalde y ante el buen resultado de “votar por un empresario serio y reconocido”, la ciudadanía le tuvo la confianza y les dio el mejor de los resultados.

En la segunda votación para alcalde, otro empresario exitoso y reconocido,  Hugo Chahín, quiso ser “Alcalde de verdad” por su ciudad, y con magníficos resultados. La ciudad de Orizaba avanza a pasos agigantados, mientras en Fortín y Córdoba nos hundimos en la más grande de las miserias.

Porque aparte de los malos manejos que hicieron a la administración pública de los cordobeses, todavía tuvimos que soportar la “inmensa locura de un Alcalde falto de valores”, que atentó contra la seguridad de los ciudadanos, al no permitir que se instalara aquí un gran Hospital para miles de derechohabientes del ISSSTE, con más de 300 puestos de trabajo, con una gran inversión de cientos de millones de pesos.

Por más que se le pidió que autorizara la construcción, en su pequeñez de falta de valores, no quiso escuchar la más mínima razón y créanme, que se lo recordaremos hasta que se muera, para ver si logra entender el daño que le hizo a la ciudad de Córdoba. “Palo dado, ni Dios lo quita”.

Pero eso sí, si se trata de poner gasolinera$ en el centro de la ciudad, junto a zonas habitacionales, esas sí se autorizan y quisiera entender, que no se echa de “gratis” las broncas con los ciudadanos.

¿Pero un Sanatorio del ISSSTE?.No, es altamente peligroso.

Y si el Buen Tono y muchos ciudadanos le piden al Alcalde que muestre las nóminas de rayas, pues aunque le digan ladrón, no las entrega.

Contrario a mi querido alcalde de Orizaba, Don Hugo Chahín Maluli, a quien le pedimos de sorpresa las nóminas y en diez minutos las entregó. 

Tiene la conciencia limpia, no tiene nada que esconder.

Por vez primera, Córdoba y Fortín tienen la oportunidad de poner empresarios en la alcaldía.

Los rumores son fuertes, tanto por el PRI como por el PAN.

Van empresarios como José y Salvador Abella por Córdoba y Armel Cid de León por Fortín, y por Orizaba, corren rumores con visos de veracidad que va de nueva cuenta Juan Manuel Diez.

Imaginemos como resurgirán estas tres ciudades, con la calidad de alcaldes que les mencioné arriba.

Con tres empresarios visionarios y capaces, pensando por sus ciudades y en vez de pensar sólo en su beneficio personal.

Qué mal sabor de boca nos queda a los cordobeses con estos pésimos dos últimos alcaldes que saquearon a Córdoba y el canguro que salió de Fortín.

El estado de Veracruz, está totalmente quebrado, Fidel Herrera, lo dejó en la miseria y se los recuerdo para que jamás vuelvan a confiar en él.

Espero que tal y como veo las cosas más arriba, no se nos vayan a truncar, por el bien de nuestros ciudadanos, en todos los estratos; de clase alta, media y baja.

Por lo pronto y para terminar, felicidades a mi querido periódico El Buen Tono, porque gracias a él, es que hoy estamos en esta oportunidad de tener buenos gobernantes.

Gracias a mi querido periódico, que con apenas un año de vida, le ha dado la vuelta a la tortilla aquí en Córdoba, denunciando los abusos de las autoridades. 

Gracias a todos los que trabajan en este querido periódico y a su dueño, por tener esa visión de querer un Córdoba muchísimo (sisisísimo) mejor.

A mí no me pagan por escribir en El Buen Tono, al contrario, soy invitado y estoy de lo más agradecido de poder colaborar con este medio informativo que siempre va con la verdad.

 

Amén.