• Nadie frena el problema

Coscomatepec.- La tala clandestina continúa sin que nadie la frene en la zona, donde la madera se destina a la elaboración de cajas para fruta y verdura que se venden en el estado de Puebla.
Aunque grupos ambientalistas denunciaron en repetidas ocasiones la devastación del Parque Nacional Pico de Orizaba, los taladores siguen trabajando impunemente.
De acuerdo con un activista de este municipio, el 70 por ciento de la madera obtenida de forma clandestina proviene de Calcahualco y otro 30 por ciento de Alpatláhuac.
“Son mayoristas que reparten tablilla y triángulo cortado a las casas de las familias, donde hasta los niños se dedican a armar las cajas, por lo que les pagan a 1.20 pesos por pieza”, reveló la fuente consultada.
El producto terminado tiene un valor comercial de 10 pesos.

*el tip
Comercio
La reja que se arma en la zona de Coscomatepec, se vende en los mercados de Puebla, como el de Tepeaca, Huixcolotla, San Martín Texmeluca, Huejoczingo  y hasta Tlaxcala.

Pobladores de Calcahualco y Alpatláhuac acusaron que al día bajan de la Sierra hasta cinco camiones cargados de madera y en varias ocasiones han visto tráileres que transportan los troncos de pino que extraen.
Contrario al discurso de las personas de las comunidades, que justifica que se trata de una actividad que realizan por necesidad, la tala clandestina se convirtió en una mafia bien organizada que opera en la región.
“Aparte de motosierras para talar, ya cuentan con sierras cinta para sacar la tablilla y el triángulo que llevan las rejas de madera, es decir, ya tienen equipo especializado, no son campesinos”, expresó el activista.