México, D.F.- Con la clasificación al Hexagonal Final en el bolsillo, la Selección Mexicana se da la oportunidad de salir del Azteca y resguardarse en el Estadio Corona TSM, en Torreón, para recibir a El Salvador en el último partido de la fase tres de la eliminatoria mundialista en Concacaf.

El equipo dirigido por José Manuel de la Torre puede presumir el ser el único equipo clasificado a la etapa definitiva para ganarse un boleto a Brasil 2014, resultado de una marcha perfecta en cinco partidos, siendo la mejor ofensiva y defensiva a la vez. Simplemente, respetando su histórico estatus como el equipo más competitivo de Norte y Centroamérica.

Ante este panorama, México le hace los honores a una selección salvadoreña que está en una posición diametralmente opuesta, pues luego de caer en su último partido como local ante Costa Rica por la mínima diferencia, su clasificación pende de un hilo, necesita prácticamente un milagro: ganar en Torreón y que Guyana no pierda como visitante en San José con los ticos.

De esta manera, se podría esperar a un rival, si bien no desbocado por conseguir un gol, menos conservador de lo normal, que permita ofrecer un partido más abierto, con espacios, lo cual beneficiará a la Selección Mexicana y a la afición lagunera que bien podría ver un festín de goles como aquel que hubo en Texas, ante Guyana.

Justamente, en ese último duelo, el Tri dejó un sabor de boca agridulce, a pesar de haber goleado cinco goles por cero a los caribeños, pues tardó mucho en abrir la cerrada defensa de su rival, pero, sobretodo, acusó una falta de definición bárbara, cercana a lo irrisorio.

Evidentemente, los abucheos hacia las partes ofensivas de la maquinaria verde no se hicieron esperar, por lo que el partido ante “La Selecta” bien podría servir para borrar ese incómodo recuerdo y ofrecer un mejor partido, con un futbol dinámico, con variantes y sobretodo, con un margen de contundencia frente al marco mucho más respetable.

Queda solamente la oportunidad de cerrar de forma perfecta esta fase de la eliminatoria rumbo a Brasil 2014, manifestando esa superioridad inherente al nombre de México en Concacaf, y, también, el chance de ofrecerle a la afición de Torreón un momento agradable.

AGENCIA