Cosolapa.- Ayer se sepultó al obrero que fuera encontrado ejecutado en las aguas del río Blanco, en la comunidad de Xúchiles.

El cuerpo fue llevado a las instalaciones del sindicato de obreros “Chema Martínez”, donde le rindieron un homenaje póstumo, por sus 12 años de servicio en el Ingenio El Refugio.

Los dolientes, aún consternados por la pérdida de su ser querido, caminaban sin consuelo, con los rostros desencajados y los ojos húmedos de las lágrimas.

Muchas personas se acercaban a dar su pésame, algunas otras sólo bajaban la cabeza, con la barbilla hundida en el pecho, unos más trataban de asimilar lo sucedido.

Al paso de la caravana se unieron más y más personas como muestra de cariño hacia el finado.

“Fue una gran persona, como compañero, hijo y padre”, mencionó el secretario del sindicato “Chema Martínez”, “se fue uno de los grandes orquestadores de nuestra organización, quien le ponía momentos de alegría a todos los eventos que realizábamos, ya que perteneció a la banda de guerra por 12 años”. 

También hizo un llamado a los padres de familia, a que se responsabilicen de la educación de sus hijos, ya que es la mejor manera de ser buenas personas y evitar este tipo de tragedias.

 

Julio Valdivia

el buen tono