CDMX.- Son hombres armados, embozados que alcanzan en medio de la noche a embarcaciones ligadas a la producción petrolera, también trepan por bases de estructuras metálicas hasta llegar a zona firme en plataformas, para despojar de pertenencias a empresas y empleados que ahí laboran: Son piratas.

Roban equipo, material, computadoras y celulares; hieren y amenazan con armas blancas y de fuego, bajan y huyen.  En los primeros 16 días de abril se registraron cinco intrusiones en embarcaciones en la zona marítima entre Tabasco y Campeche.

Las embarcaciones Sapura 3500, Remas, Maersk Transporter, Telfod 28 y Bucanneer son las afectadas en el cuarto mes del año. En marzo se reportó un caso en la Plataforma Cantarel III.

A partir del 8 de de abril, cada uno de los ataques se realizó cada dos días. El buque Sapura 3500 fue la primera víctima.

Un par de días después, el 10, el buque Remas de bandera italiana padeció un asalto más, junto con su tripulación; el segundo en menos de 6 meses.

Los grupos de piratas van desde tres hasta ocho según la bitácora de asaltos en esa zona, que desde 2018 registra un incremento notorio del delito, de acuerdo al parte que ha vertido la Fiscalía General del Estado de Campeche sobre esa actividad.

La agencia EFE difundió el año pasado, con cifras de Marina Mercante, que en 2018 se contaron 144 casos de pirataje en el Golfo de México, mientras que en 2017 apenas se sumaron 48 hechos del tipo. En 2019 la cifra superó los 200 abordajes ilegales.

Pese al registro de casos de Covid-19, ya con Fase 2 de emergencia y permitidas las actividades necesarias únicamente, el 12 de abril irrumpieron desconocidos en el buque Maersk Transporter. Dos días después le tocó al Telford 28, de Gibraltar.

En el atraco al Bucanneer, la madrugada del jueves 17, un grupo de cinco hombres con armas de fuego, lograron amagar a 70 tripulantes para saquear a los obreros.

Eran cerca de las 01:30 horas cuando la embarcación que estaba en el litoral de Tabasco fue violada en su seguridad.