AGENCIA
Canadá.- El gobierno canadiense anunció nuevas restricciones sanitarias y migratorias ante el avance del brote de ébola en África, ordenando aislamiento obligatorio de 21 días para viajeros procedentes de regiones afectadas y suspendiendo temporalmente decisiones de ingreso para solicitantes de ciertos países.
Las medidas fueron dadas a conocer por Luc Brisebois, director general del Centro de Salud Fronteriza y de Viajes de la Agencia de Salud Pública de Canadá, quien señaló que las acciones se implementan “por exceso de cautela” y permanecerán vigentes, en principio, hasta el próximo 29 de agosto.
A partir del sábado, las personas que lleguen desde zonas afectadas por el virus deberán permanecer en aislamiento preventivo durante tres semanas, periodo considerado clave para detectar posibles síntomas de la enfermedad.
Las autoridades indicaron que los viajeros que presenten signos compatibles con ébola serán trasladados inmediatamente a hospitales para realizar evaluaciones médicas adicionales y aplicar protocolos sanitarios especializados.
Además, el gobierno canadiense informó que quienes no cuenten con un lugar adecuado para cumplir la cuarentena recibirán espacios designados por las autoridades para mantenerse aislados.
En paralelo, las autoridades migratorias suspenderán durante 90 días las decisiones finales sobre solicitudes de inmigración provenientes de la República Democrática del Congo, Sudán del Sur y Uganda, aunque el plazo podría ampliarse o levantarse dependiendo de la evolución del brote.
La Organización Mundial de la Salud informó que el brote se concentra principalmente en el noreste del Congo y corresponde a una variante poco común del virus, la cual ha complicado los esfuerzos internacionales de contención.
De acuerdo con la OMS, actualmente existen más de 900 casos sospechosos y más de 220 personas fallecidas relacionadas con el brote, mientras organismos internacionales intensifican las labores de atención y vigilancia sanitaria.
Especialistas advierten que la emergencia podría prolongarse durante varios meses debido a la dificultad para controlar la propagación en zonas con problemas de infraestructura y acceso médico limitado.
