Por Andrés Timoteo / columnista

DIA 8: PRIMAVERA VÍRICA

 Pues no será la primavera de las mujeres que apenas hace unos días ocuparon las calles y los espacios mediáticos de todo el orbe, y de las que muchos supusieron se colocarían como las más grandes protagonistas del inicio de la segunda centuria del siglo. No, este 2020 será la “Primavera del Virus” o, más preciso, del Coronavirus.

Hoy inicia oficialmente la estación primaveral, aunque astronómicamente su equinoccio se adelantó un día ya que se produjo a las 04.20 horas de ayer. Es un año raro, bisiesto -febrero tuvo un 29-, el equinoccio se adelantó, los fríos perduran en algunos lugares y en otros ya se sofoca la gente mientras que todos tiritan de miedo ante la peste provocada por el Covid-19.

 También algunos predijeron que este 2020 sería el inicio del reinado de la “Generación Z” -vaya caso, hasta parece que la “Z” la tomaron de la palabra ‘Zombi’- que son los hijos de los Millennials -los nacidos entre 1981 y 1996- y que serán los totalmente nativos digitales – más que sus padres- ultra globalizados, hiper tecnologizados, interraciales y, por supuesto, prestos a la movilidad mundial y super cosmopolitas.

 Pero al parecer tampoco fue así y el verdadero protagonista del 2020 es el nuevo virus de la gripe que salió del contingente asiático. Más allá de las muertes que ocasiones, el Covid-19 ya dejó una huella con secuelas permanentes para las próximas décadas. Por esa razón, los sociólogos y antropólogos tendrán mucho trabajo porque a la “Generación Z” la suplantará la “Generación V”, o sea la generación del virus, los que son niños o nacieran en este años, y crecerán con las consecuencias del golpe a la salud, las finanzas y todas las otras actividades humanas.

 ¿El Coronavirus trastocará el orden mundial? Algunos dicen que sí, sobre todo los ‘conspiranólogos’ y otros más moderados, especialmente los científicos, hablan de la huella inevitable que dejará a las generaciones adultas, las actuales, y las venideras.

Es más, hay quienes ya presuponen de un antes y un después del Covid-19. Lo cierto es que es un escenario desconocido que requiere acciones inéditas, como las que ya se tienen, también dejará una herencia hasta el momento poco medible.

 Por eso, la “Primavera Vírica” es indicativa de lo que viene pues tiene en sí rasgos peculiares ya que será una estación de enclaustramiento de la población. La gente estará encerrada y no acudirá a la campiña ni los parques públicos para disfrutar el verdor y la floración. Las predicciones más fatalistas aseguran que a esta primavera le seguirá un “Verano Viral” posiblemente con la extensión de confinamiento.

Es más, por ahí un sociólogo italiano dijo que este 2020 inicia la “Generación del Encierro” y que corresponde a esos niños a los que hoy les está vedado el exterior, alejándolos de las escuelas, de correr por las calles, jugar en los parques y convivir con otros vecinitos, amigos y colegas. El enclaustramiento dejará huellas para largo tiempo.

 La pandemia de gripe toca los dos extremos más sensibles de la sociedad. Por un lado, tiene a los abuelos como el principal blanco de la estadística de mortalidad y a los nietos como víctimas no mortales, pero si sociales por el encierro.  Además, porque serán de las generaciones que van a resentir y pagar todo el costo económico-financiero que deje la plaga viral. Por eso, la “Generación del Encierro” ya está aquí como un hecho social a ser estudiado.

ITALIA, EL ESPANTO

Y el ábaco de la parca sigue sumando. En los 177 países ya infestados por el Covid-19 se contabilizan -hasta anoche- 11 mil decesos y poco más de 272 mil infectados. En Francia iban 450 muertos y 12 mil 612 infectados de los cuales 5 mil 226 están hospitalizados. Aunque no se ha superado el récord del martes pasado cuando en un solo día murieron 85 personas, sí hubo 78 muertos en las últimas 24 horas. Es decir, la tendencia sigue imparable.

 En tanto, España que es el cuarto país más afectado por la pandemia después de Italia, China e Irán, reportó mil 202 fallecidos, un 30 por ciento más que en las últimas 24 horas, y 21 mil 570 enfermos. Sin embargo, Italia rompió otro récord negro: 627 muertos en un solo día para sumar ya 4 mil 032 en total. Los enfermos eran, hasta anoche, 47 mil. Como ya se ha difundido, la península itálica ya superó a China, donde surgió el virus, pues allá el número de víctimas es de 3 mil 253 muertos.

Irán, en el Medio Oriente, contabiliza mil 433 muertos y 19 mil 600 infectados, manteniéndose como el tercer país más azotado del mundo y que en sí lleva un dato desesperanzador: las temperaturas subtropicales de aquel país no han logrado detener al Coronavirus. Alerta, entonces, para los que esperan que los calores primaverales sean la solución contra la pandemia.

 En Italia está la catástrofe humanitaria más grande. Sus cifras y tendencia de mortalidad son de espanto, y todos los expertos coinciden que aún no se ha llegado a la “cresta” de la estadística. Tampoco Francia ni Italia se han acercado a lo más alto de la curva de infectados y fallecidos.   Es decir, vendrán días de más horror, advierten los expertos.

 Pero ¿por qué Italia es hoy la nación más castigada? Ahí hubo una sumatoria de viciadas situaciones presupuestales, políticas, partidistas y financieras. Con toda su belleza arquitectónica e histórica, Italia es un país pobre dentro de la comunidad europea, azotado desde hace años por el desempleo y la migración de sus generaciones hacia otros puntos del continente, es decir la nación está en crisis económica galopante. 

 Además, tiene un gobierno y partidos políticos sumamente corruptos. Vaya, imagínense que el presidente, Sergio Mattarella cogobierna con una corriente populista conocida como “Los Grillinos”, o sea “Los Grillos”. Entonces, estos se dedican a la ‘grilla’ y a robar, por eso la infraestructura médica es desastrosa e insuficiente para atender la crisis epidémica.

 También por andar en la ‘grilla’ no pusieron atención a la amenaza viral ni y decretaron muy tarde las medidas de protección. Es decir, en Italia están las consecuencias humanitarias de gobernantes irresponsables, indolentes, omisos y ocupados en la mera politiquería. ¿Algún parecido con México? ¡Las barbas a remojar! Lo que hoy pasa en  Italia sería lo que le espera a México.