Y SIGUE GIRANDO

La noche del viernes pasado la cita, en París, fue en el restaurante Le Cenis, a un lado de la basílica de Sacre-Coeur (Sagrado Corazón de Jesús), hermoso edificio levantado sobre la colina Montmartre hace dos siglos por la clase gobernante francesa como desagravio después de que el pueblo se levantó en armas contra el imperio. Fue la Cena del Fin del Mundo, a la que acudieron todos los compañeros de clases – aquellos que no huyeron a sus países para que allá les alcanzara la hecatombe y si lograban sobrevivir, pues para disfrutar de las fiestas navideñas con sus familias-.

Antes de la última cena, era obligatoria una visita a Sacre-Coeur, por si las dudas. Después vinieron las viandas y los vinos a la espera del final de los tiempos. “Mangeons et buvons, car demain, nous mourrons” (Comamos y bebamos que mañana moriremos), recitaba un compañero ruso esa frase bíblica. Y el choque de las copas: ¡Santé!, ¡Par le Fin du Monde!, y después del brindis, a esperar que cayeran los rayos, las centellas, los meteoritos, que sacudieran los terremotos, que inundaran la tierra los tsunamis y que invadieran las siete plagas de Egipto pero nada sucedió. 

El Armagedón esperado, según la profecía maya, no llegó y el mundo sigue girando-. Los esotéricos y angelólogos –los que estudian a los ángeles- afirman que no es el final del mundo sino el comienzo de una era en la que el ser humano elevará su vibración del segundo al tercer nivel, se ensancharán los sentidos y el corazón. Los hombres serán más espirituales y ello traerá valores incluidos como la piedad y el amor. El bien común anidará en aquellos que alcancen la elevación espiritual, se eliminará paulatinamente la violencia. El hombre no será más lobo del hombre, como recita el clásico y todo ello, es la antesala para lograr la armonía y la paz mundial. Suena tan bello y tan imposible.

Mientras eso sucede, habrá que hacer caso a lo que dice aquella vieja canción italiana, Il Mondo, pues el orbe no se detiene, son los humanos y sus sentimientos los que se llegan y se van, nada más. “Gira el mundo, gira/ en el espacio infinito/ con amores que comienzan,/ con amores que se han ido/ con las penas y alegrías/ de la gente como yo./ El mundo no se ha parado ni un momento/ su noche muere y llega el día/ y ese día vendrá”.

Y esas fueron las estrofas que en París cerraron la noche del Fin del Mundo que no fue. No se acabó el universo y habrá que esperar otros 5 mil 125 años, según los cálculos mayas o 26 mil años, de acuerdo a los angelólogos, para que se vuelvan a tener las condiciones cósmicas de cerrar un ciclo como las que prevalecieron el viernes 21. Ya será para la otra, pues.

 

FEBRILES Y DERROTABLES

Y como el mundo sigue su curso no queda de otra que seguir golpeando las teclas. Ya entrando en materia se tiene que el fin de semana fue tema estatal la ciudad de Córdoba, claro, en el futurismo electoral. El cordobés Juan Nemi Dib, anunció pomposamente – como si fuera una noticia relevante- que renunciaba a la dirección del Sistema Estatal para el Desarrollo Integral de la Familia (DIF) y en su lugar quedaba otra cordobesa, Astrid Elías Mansur, que se desempeñaba como encargada de las finanzas.

Fiel a su costumbre y sin esperarse al anuncio oficial, Nemi Dib, filtró a la prensa que será el próximo secretario particular del gobernador Javier Duarte de Ochoa pues Juan Manuel del Castillo se irá como candidato a la diputación local. Es una candidatura suicida, según la han calificado los observadores políticos, porque el priismo en el distrito cordobés está en el sótano. Y sobre todo porque Del Castillo no un personaje carismático ni mucho menos un estratega electoral que garantice una victoria.

Hay que recordar que fue uno de los operadores de la campaña de Francisco Cessa Servín, quién mordió el polvo en julio pasado frente al panismo pese a tener la chequera estatal abierta. El todavía secretario del gobernante en turno declaró torpemente que está “vacunado contra la fiebre electoral” pero, paradójicamente, de esa enfermedad se está muriendo. Ya hasta existen denuncias ante el Instituto Electoral Veracruzano (IEV) porque desde hace tiempo se encuentra en plena precampaña con cargo al erario público.

Al parecer este señor, que hasta hace unos meses era desconocido en Córdoba, está cortado con la misma tijera de Cessa Servín y le conviene mejor cerrar la boca para no decir desatinos. Por cierto, otro factor que tendrá en contra el priismo en la Ciudad de los Treinta Caballeros es el propio alcalde Francisco Portilla Bonilla, reprobado en los últimos sondeos de aceptación popular y que anticipa un voto de castigo para los abanderados de su propio partido por su mal desempeño como gobernante.

Sabedor de su suerte, el notario ahora hace lo imposible por congraciarse con el gobernante en turno y el sábado pasado se le vio en un restaurante del puerto de Veracruz a donde llegó a buscarlo con el pretexto de felicitarlo por su tercer hijo que había nacido en la víspera. El edil cordobés ya no sabe qué hacer para volver a estar en la gracia del despachante de Palacio de gobierno. Y tampoco es un secreto que se la pasa más tiempo en la conurbación Veracruz-Boca del Río, donde tiene una residencia, que en Córdoba. A Portilla se le ve frecuentemente corriendo en el bulevar y asistiendo a los mejores restaurantes porteños, y sólo acude a Córdoba para cubrir un determinado horario de trabajo, por mero compromiso.

Pero regresando al tema de los febriles, también el fin de semana el Partido Acción Nacional (PAN) aprobó en su consejo estatal la posibilidad de hacer alianzas para el 2013 y eso abre la puerta a una coalición con la izquierda que fortalecería la posibilidad – ya está latente desde julio pasado- para derrotar al tricolor en varios distritos y municipios. A bote pronto se habla de Córdoba, Veracruz, Xalapa y Coatzacoalcos como los sitios donde la alianza PAN-PRD podría funcionar para asegurar triunfos.

En Xalapa, la capital del estado, muchos apuestan a que el abanderado a la alcaldía sea el perredista Uriel Flores Aguayo y a la diputación por el distrito urbano, el panista Abel Cuevas Melo, una dupla que difícilmente podría superar el tricolor. Claro, si es que la izquierda y la derecha se llegan a poner de acuerdo, y sobre todo si logran desechar a los “candidatos sembrados” en sus mismos partidos desde Palacio de gobierno para que los priistas tengan contrincantes fáciles de vencer. Uno de esos “candidatos sembrados” es la ex regidora Dulce María Dauzón, quien apoyada por su esposo, el expriista y ahora diputado local por el Movimiento Ciudadano, Armando Méndez de la Luz, pregonaba hasta hace unos días que ya es dueña de la candidatura a la alcaldía Xalapeña por la alianza del PMC y PRD.

Sin embargo, el proyecto al parecer se le cebó porque Dante Delgado Rannauro, dueño de la franquicia, acaba de anunciar la semana pasada que no hará alianza con otra fuerza política para el año que está por iniciar. De ahí que la señora Dauzón tendrá que ser candidata solitaria para tratar de restarles votos a los que serán los verdaderos contrincantes del PRI.

En Córdoba se habla del legislador estatal, Juan Carlos Castro como uno de los abanderados que el tricolor pretende “sembrar” en Acción Nacional para tener un rival a modo y en el puerto de Veracruz se menciona al también diputado local, Óscar Lara y al ex alcalde Julen Rementería en esta misma riada de candidatos hechizos que procurarán, si logran la nominación, dejarse vencer porque ya esta negociada – y con muchos ceros de por medio- la derrota para abrirle cancha a los priistas.

NOCHE SANTA

Hoy es Nochebuena. A todos los lectores de El Buen Tono, a la familia Abella García y a los compañeros de quehacer informativo les deseamos veladas hermosas, acompañados de sus seres queridos. Aprovechando la magia de esta noche, debemos valorar lo precioso de la vida: a los nuestros, nuestro entorno, nuestras creencias y nuestra tierra.

En México se ha llorado mucho en los últimos años, se ha caminado por quebradas muy peligrosas y muchos se han ido a destiempo provocando luto en miles de hogares. Por eso la Navidad es un momento inmejorable para darle un remanso al dolor y dejar que el bálsamo de la esperanza comience a cicatrizar heridas y nos convenza de que vendrán tiempos más nobles.

Desde la fría París va un abrazo a todos y el deseo ferviente de que se cumpla lo que reza el villancico sobre la Noche Santa: “Cuando llegas a mi cielo, noche de la Navidad, hay más luz en el sendero del perdón y de la paz”. Aprovechemos esa luz. ¡Salud!