La Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA) ha advertido de la aparición de efectos secundarios raros derivados de la administración de la vacuna contra la COVID-19 de Moderna. No obstante, estos síntomas no necesariamente son graves, pero sí desagradables.

Los principales efectos secundarios generados por la vacuna de Moderna han sido fatiga, dolor de cabeza o dolor muscular. Estas dolencias son habituales tras la inoculación de prácticamente cualquier vacuna. Sin embargo, la vacuna de Moderna ha producido en sus ensayos casos de náuseas o vómitos intratables e inflamación de la cara.