Córdoba.- María Guadalupe Montes Carrillo, esposa del médico militar Alberto Mosqueda Gutiérrez, acusados de presuntamente asesinar a la subteniente Ingrid Berenice Martínez Munguía, el 24 de septiembre pasado, compareció la mañana de este viernes en el Juzgado Tercero de Primera Instancia, en donde negó cargos.

Asesorada por un par de abogados, María Guadalupe, de 21 años, escuchó y leyó el expediente 286/2012/ IV que fue consignada por la Subprocuraduría de Averiguaciones Previas de la Procuraduría General de Justicia Militar.

Ataviada en el overol anaranjado que distingue a la población penitenciaria, esposada y custodiada por personal de la Dirección General de Prevención y Readaptación Social (DGPyRS), la mujer negó cada una de las imputaciones y se deslindó del crimen.

Sin embargo, según lo citan fuentes allegadas al proceso penal, en su declaración ministerial María Guadalupe describe cómo el 23 de septiembre salió ella y su esposo el médico militar Alberto Mosqueda Gutiérrez, de Tepic Nayarit, rumbo a Guadalajara, a bordo de su automóvil Honda Civic, rojo.

Posteriormente pasaron Querétaro y en la madrugada llegaron a Puebla.

Fue el 24 de septiembre cuando Alberto le marcó al teléfono celular a la subteniente Ingrid Berenice, luego de haberla buscado en su departamento y no encontrarla.

Para poder contactar a Ingrid, el médico militar quien era su amante, le dijo que tenían que hablar acerca de una supuesta enfermedad de transmisión sexual, y fue así como vieron a Ingrid.

Para esto, María Guadalupe ya estaba de acuerdo en la charla y se ocultó en el asiento trasero.

Una vez abordo, la procesada dice que su esposo le dijo a Ingrid que ella venía y se sorprendió.

Le reclamaron el hecho de haber echado a perder su vida matrimonial, y luego la convencieron para que visitara a sus familiares en el estado de Veracruz.

Fue en una vulcanizadora de la zona de Balastrera, en donde su esposo paró para supuestamente cambiar un neumático pinchado.

Cuando le ponía la llave a un birlo, según relató Guadalupe, Ingrid le dijo que su esposo no la merecía y sería mejor asesinarlo.

Guadalupe le contestó que amaba a Alberto Mosqueda, a quien se lo gritó en ese momento y él  le respondió de la misma manera y fue entonces que según Ingrid intentó atacarla con la llave mecánica.

Antes de lograrlo, Alberto disparó y mató a Ingrid, lo cual dice Guadalupe, la conmocionó y cayó en shock.

Guadalupe dice que ya no recuerda más, pero que su esposo le hizo saber el desenlace de la discusión.

En su declaración en forma de preparatoria, la mujer del militar negó todo y pidió la duplicidad del término constitucional para que se aporten pruebas de su inocencia en el caso, a fin de buscar algún beneficio de las autoridades judiciales para tratar de ser absuelta.

Mientras, Guadalupe permanece en la cárcel, en los separos de La Tomita, sin derecho a la fianza.

 

Gabriel lagos

El Buen Tono