• Amanece saqueado y con destrozos
  • Inconformes con la clausura del panteón de Jalapilla queman tres vehículos, saquean la biblioteca y se llevan atún y pastas caducas

Rafael Delgado.- Tras la protesta que realizaron el miércoles habitantes y representantes ejidales de Jalapilla, ayer el Palacio Municipal amaneció saqueado, con destrozos y resguardado por policías estatales.
Fuentes oficiales dieron a conocer que debido al disturbio que se generó porque el ayuntamiento clausuró el cementerio de la localidad, detuvieron a una persona,
Indicaron que los inconformes quemaron tres vehículos oficiales, “estamos en la evaluación de las afectaciones y alistamos las denuncias penales contra quienes corresponda”.
Mencionaron que durante las protestas, los participantes abrieron las despensas de harina de maíz para elaborar tortillas que envía el DIF estatal y las esparcieron por el piso.
En la explanada del Palacio Municipal se observaron cajas vacías que contenían atún y pastas, pero el producto ya estaba caducado, “no entendemos por qué las autoridades no distribuyeron esa ayuda”, expresó un habitante.
En un recorrido por las instalaciones municipales, se pudo constatar que durante los disturbios bandalizaron algunas oficinas, como la biblioteca, de donde sustrajeron computadoras y otros objetos.
También se habló de que un perro callejero que vive en el área, mordió a un menor cuando corría con el equipo robado.
Más daños
Los manifestantes vaciaron la bodega donde guardaban las despensas, como no pudieron abrir el comedor, rompieron los cristales, destruyeron las cámaras de seguridad, estrellaron el parabrisas de la pipa que utilizan para distribuir agua y afectaron un tractor que la administración local compró para beneficio de los campesinos.
Con respecto a los vehículos, calcinaron la ambulancia de Protección Civil que utilizan para el traslado de pacientes, la unidad de Alumbrado Público y la de Obras Públicas, además una casa resultó con leves daños al ser alcanzada por las llamas.
 
Disturbios
Residentes manifestaron que los hechos del miércoles y madrugada del jueves carecen de antecedentes en el municipio, “los comerciantes cerraron sus locales y se fueron, las familias ingresaron a sus hogares, especialmente cuando empezaron a arrojar el gas lacrimógeno, huyeron de sus efectos en los ojos y del olor que despide; la alcaldesa nunca apareció, dijo que estaba enferma”.

La edil se justifica
La alcaldesa, Isidora Antonio Ramos, informó que ya interpuso una denuncia penal contra quienes resulten responsables de los daños al Palacio Municipal y que no se negó al diálogo con los habitantes, sólo es que se encuentra enferma, “les hice saber de la situación”.