ORIZABA.- La tarde de ayer, fueron cesados de sus cargos la mayoría de los integrantes del cuerpo de gobierno de la delegación Veracruz Sur del IMSS, todos ellos con graves señalamientos de corrupción en su contra, pero no obstante lo anterior, trascendió que el Instituto pretende liquidarlos conforme a la ley y se reserva el derecho (y el deber) de denunciarlos penalmente para que sean encarcelados y que devuelvan lo robado.

Lo que parecía inminente en la delegación Sur del IMSS, ayer por la tarde se concretó, cuando la doctora Celida Duque Molina llamó a varios funcionarios del Seguro Social para notificarles que estaban despedidos.

Así, a partir de ayer dejaron de trabajar para el IMSS: Eduardo Sánchez Montanaro, jefe de Servicios Administrativos y presunto responsable de compras de muchos millones de pesos por adjudicación directa a empresas bajo sospecha y algunas de las cuales al parecer son propiedad de los mismos funcionarios del IMSS; Yareli Betancourt Rodríguez, coordinadora de Salud en el Trabajo; Fernando Sánchez Ramírez de Arellano, jefe de Personal; Norberto Galván Valentín, coordinador de Comunicación Social; Antonio Berdeja Rivas, jefe de Supervisión, Afiliación y Cobranza, señalado, entre otras corruptelas, de inflar pensiones y de tener arreglos millonarios con empresas deudoras de la zona de Coatzacoalcos. Otro de los destituidos es Carlos Flores Aguilar, jefe de Servicios Médicos. Cabe destacar que desde que llegó la doctora Celida Duque Molina a la delegación Sur, comenzó la limpia y destituyó de inmediato a Adriana Alfaro, quien estuvo como encargada de despacho en la delegación y a quien se le adjudican relaciones sentimentales con Jorge Tubilla, ex delegado y otros tantos altos mandos de la institución, con quienes habría cometido una serie de fechorías que le dieron a ganar fuertes sumas de dinero, por lo que se enriqueció en unos cuantos meses. Manuel Huerta Ladrón de Guevara, super delegado federal en Veracruz y la doctora Celida Duque Molina cumplen a medias, pues les rescinden el contrato a toda esa banda de pillos, pero no les fincan responsabilidad alguna ni tampoco los obligan a devolver el dinero que le robaron a los derechohabientes del IMSS, quienes son los que padecen la falta de medicamentos, de instrumental y de modernos equipos para que les brinden una mejor atención.

El mensaje que mandan Huerta y Duque es muy claro: “Es fácil delinquir en el gobierno federal, sólo te corren y te vas con el botín íntegro sin ninguna consecuencia legal y más que una limpieza real, parece que están preparando el terreno o abriendo espacios para que otros lleguen a seguir robando”, señalaron trabajadores que solicitaron el anonimato y que exigen cárcel para todos los “corruptos” que ayer fueron destituidos.

Cabe recordar que la doctora Celida Duque Molina, actual delegada del IMSS en la región Sur ha recibido amenazas de muerte por los intereses que trastocó, de ahí que el gobierno federal le haya enviado una camioneta con máximo blindaje para su uso personal y a un grupo de marinos que la custodian a ella y a su familia las 24 horas del día.