Orizaba.- La demanda de seguridad en comunidades y municipios es un problema real, pero no debe dar lugar a que las personas hagan justicia por sus propias manos, “porque si se registra una vez, después se empieza a repetir”, manifestó el obispo, Marcelino Hernández Rodríguez.

Lo anterior en referencia a los hechos del miércoles y jueves de la semana pasada en la comunidad del Xuchil, Maltata, en donde los pobladores querían estrangular a policías tras sostener algunas diferencias con ellos, dijo que lo mejor es siempre recurrir a las autoridades.

Refirió que en el problema tuvo que mediar el sacerdote de Loma Grande, Jesús Téllez Romero para poner paz en la situación, consideró que es aceptable que las personas se reúnan para hacer el bien, pero de ninguna manera con el propósito de ocasionar el mal.

 

Omar Celiseo V.

El Buen Tono