Orizaba.- Cientos de fieles participaron en el Vía Crusis viviente 2013 que encabezó la comunidad franciscana. Aquí se oró por todos los sufrimientos, las realidades humanas actuales que  se toman como un acontecimiento que deja tristeza y desesperación, explicó Fray Vidal Enríquez Barrientos, párroco de San José de Gracia.

Las instituciones sociales, de gobierno, culturales, económicas, y la misma realidad humana, tristemente dañada en la actualidad, hacen pensar en un México con  dolor, tristeza, un país que ha llegado a los excesos y a una corrupción que hiere, que ofende, que destruye, sostuvo.

Y es en medio de un mundo agobiado por el dolor que se debe buscar un mundo nuevo, por medio de la oración, la sabiduría y entendimiento que el mismo Jesús ha enseñado mediante la ley de su amor.

Afirmó que urge encontrar el camino para poder tomar conciencia de que la Iglesia está llamada por Jesús a ser sal en la tierra y luz del mundo en medio de estas situaciones tan tristes y desastrosas que se viven en la actualidad.

Con la participación de más de 150 actores católicos, de nueva cuenta se trajo a la mente de los feligreses el recuerdo vivo de lo que aconteció en aquel momento, indicando que Jesús sigue llevando su pasión al mundo, llevándolos a la cruz como un signo de esperanza.

Durante el recorrido de unos cinco kilómetros, la comunidad oró por las madres abandonadas, maltratadas, por los gobernantes, las instituciones de gobierno, por los vicios que aquejan a la humanidad y por el Papa, así como el magisterio de la Iglesia católica y por la fraternidad universal entre las distintas religiones.

 

Matilde De los Santos P.

El Buen Tono