Tezonapa.- Un joven de tan sólo 20 años decidió acabar con la vida de la mujer que por muchos años lo había cuidado y alimentado, al parecer porque la fémina le llamaba la atención por su forma de ser, tomando un hacha que se encontraba cerca de un bracero y dándole tres golpes en la cabeza, perdiendo la vida más tarde en el Hospital Integral de Tezonapa.

Los sangrientos hechos se dieron durante la tarde del día de ayer cuando la mujer de nombre Lucila Hernández Juárez de 51 años de edad, vecina de la zona urbana, había acudido a trabajar a la casa de su hermano Pedro y se encontraba dando de comer al pequeño Pedrito de 2 años y medio.

En esos instantes su sobrino, José Eduardo Hernández Méndez de 20 años, sin previo aviso agarró el hacha que se encontraba junto a un bracero de leña y le asestó de hachazos a su tía dejándola mal herida, los demás familiares no se encontraban en la casa por lo que no se dieron cuenta de los hechos.

Para cuando llegaron el supuesto homicida ya tenía a la mujer en una silla y con un trapo le limpiaba la sangre. Gelasio Jiménez esposo de la víctima le dio los primeros auxilios.

El pequeño de dos años era quien señalaba al culpable, diciendo que el que había golpeado a su tía era su hermano José, por lo que al ver el señalamiento del pequeño pidieron a las autoridades detener al presunto responsable.

  De inmediato los policías detuvieron al joven y lo trasladaron a la cárcel municipal, en calidad de detenido y puesto a disposición del Ministerio Público quien será el encargado de definir su situación jurídica.

Cabe mencionar que según testigos el joven era adicto a las drogas, pero se encontraba en proceso de rehabilitación, pero siempre era muy rebelde y la hoy occisa lo reprendía por su forma de ser, por lo que se piensa que éste fue el acabose para que la atacara con el hacha.

Personas cercanas a la familia Hernández Juárez, mencionaron que el ahora asesino de su tía, fue criado desde pequeño por ella sin pensar que después de varios años le quitaría la vida.

El cuerpo de Lucila fue trasladado al anfiteatro de Tezonapa donde más tarde llegaron sus familiares.

 

Julio Valdivia.

El Buen Tono