CÓRDOBA.- En un acto de terrorismo, personas no identificadas interceptaron ayer en la noche una unidad de autobuses Metro, secuestrándola con el chofer, al cual llevaron a dar un “paseo”, lo amenazaron y frente a él incendiaron su autobús. bajante

Permisionarios del autotransporte, molestos contra la línea de autobuses Metro, mandaron a incendiar una unidad y amenazaron contra la vida de sus dueños, choferes y familiares.

Es necesario resaltar que las instalaciones donde se encuentra el periódico EL BUEN TONO, hace siete años también fueron víctimas de un atentado incendiario.

Uno de los que intervinieron en el atentado al periódico, “El Chilango” confesó, en declaraciones judiciales que mandó a 19 malandros con armas largas y garrafones de gasolina a quemar las instalaciones, por un tema de derecho de paso que Reynaldo Bernardi tiene con José Abella.

De esa acción, tampoco ha resuelto nada la Fiscalía aún cuando uno de los autores materiales está detenido en el penal de Cosolapa.

Lo único que hizo Yunes Linares cuando hace dos años asumió la Gubernatura y el todavía fiscal Winckler, fue retirarle las escoltas a José Abella y a las instalaciones de EL BUEN TONO, sin resolver uno solo de los atentados.

Nadie por encima de la ley

El llamado al nuevo gobierno, que encabeza en Veracruz Cuitláhuac García y en la República, Andrés Manuel López Obrador, que pregonan, que nadie estará encima de la Ley, se investigue qué y quién está atrás de los atentados incendiarios, porque los casos están muy fáciles de resolver.

Además que el andar incendiando propiedades es un delito muy grave que se castiga en el código penal veracruzano.

Ahora debido a que no cesan los ataques incendiarios contra el señor Abella, se mantiene la exigencia que le reintegren la seguridad personal que tenía,  hasta que el Gobierno esclarezca todos los atentados y encarcele a los culpables.

Ya que de la vida de él dependen muchas familias que trabajan honestamente en sus empresas productivas, son más de mil familias que trabajan en esas empresas.