• Cortina de humo del alcalde

Orizaba, Ver.- “El Congreso de Veracruz aprobó una reforma electoral que elimina la figura de revocación de mandato que, de acuerdo con diputados de oposición, busca blindar al gobernador Cuitláhuac García, pese a que fue una de sus propuestas de campaña. La reforma también empata las elecciones de presidentes municipales y legisladores locales y permite su reelección. También reduce de cuatro a tres años el periodo de los alcaldes”, refiere el periodista Noé Zavaleta, corresponsal de la Revista Proceso en la edición digital de dicho medio de fecha 12 de mayo del 2020.
Aunque el alcalde Igor Rojí López pretenda confundir a la opinión pública pretendiendo que este reportero desconoce los alcances de la reforma electoral aprobada recientemente, misma a la cual él le dio su voto a favor, lo cierto es que Cuitláhuac García Jiménez no puede ser sometido a la revocación de mandato y de ello dieron cuenta además de El Buen Tono, diversos medios nacionales como Proceso.
Es verdad que Igor Rojí López no puede ser reelegido, porque la ley no es retroactiva, pero a partir de la próxima administración los alcaldes sí pueden ser reelectos y cualquiera que llegue a la presidencia municipal podría entronarse en el poder hasta por dos periodos consecutivos más, es decir, nueve años.
Consciente de las repercusiones políticas que podría tener su voto a favor de la reforma electoral de Morena, el alcalde del PRI tuvo que llamar al dirigente estatal de su partido, Marlon Ramírez Marín para justificarse y argumentó que habría sido presionado por Eric Cisneros Burgos, secretario de Gobierno.
Derivado de estas acciones, en Orizaba, donde el PRI sigue siendo una fuerza política importante, a través de las redes sociales, efectivamente muchas personas llamaron al alcalde Igor Rojí, “traidor como Judas Iscariote”.