CD. Mendoza.- Las descargas de drenajes al río Blanco están acabando con el bosque de galería de ahuehuetes que podría extinguirse en cinco años; el jueves pasado colapsó el tercer árbol milenario enfermo por la contaminación, en lo que va de la temporada de lluvias, dio a conocer el coordinador de Protección Ambiental, Francisco
Moreno Carbajal.

Se trata de un ahuehuete con más de 100 años, de aproximadamente 2 metros de diámetro y más de 20 metros de altura, el cual estaba hueco en su parte central interna y severamente enfermo por la contaminación del afluente; por sus condiciones no resistió las lluvias torrenciales y las rachas de viento, por lo que cayó.

Lamentó que lo anterior es un ejemplo de lo que estará sucediendo con todos los ejemplares dentro de los próximos cinco años, porque no se ha frenado la polución que ocasionan las aguas residuales de viviendas del corredor
Alcultzingo-Río Blanco.

“Todos los municipios descargan sus aguas residuales al río Blanco, además de la basura urbana, por eso la contaminación del afluente y el envenenamiento de los ahuehuetes, hace menos de un mes había caído otro árbol, a la altura de la calle Francisco Ferrer Guardia”, dijo.

Moreno Carbajal comentó que la solución al problema grave de polución y daño a los ahuehuetes, es que cada municipio cuente con su Planta de Tratamiento de Aguas Negras para que conecten su red de drenajes; sin embargo, no es un tema de interés e inversión y por ello las afectaciones prevalecen.

“Afortunadamente la caída del árbol no lesionó a nadie, pero sí se oyó el crujir del tronco al caer, según comentaron los vecinos cercanos al lugar, informamos al director de Fomento Agropecuario, Fernando Gordillo Aguilar, para que tomara cartas en el asunto, desgraciadamente la corteza de estos árboles milenarios y emblemáticos de nuestro país se ve sana, pero por dentro ya están muy deteriorados”, expresó.