Superiberia

  • En contra de esta línea del perdón y olvido, Nancy Fraser alerta sobre los problemas derivados del neoliberalismo progresista, que combina políticas económicas regresivas, pseudo liberales, “con políticas de reconocimiento aparentemente progresistas. Se trata del multiculturalismo, el ambientalismo, los derechos de las mujeres y LGBTQ”. (Zibechi, La Jornada, 28.09.18).

Alejandro Solís
Columnista

Entorno del pluralismo democrático potenciado por el grandilocuente triunfo de AMLO, textos sobre la vida nacional exponen innumerables versiones de lo mismo, diferenciadas mínimamente por cositas de estilo, filia o fobia; casi nunca por posturas e intereses de clase del autor, del editor y/o del dueño del medio.
Leer vocecitas sonrosadas y altisonantes incluso en el mismo difusor resultan tan normales como, dicen los pragmáticos millennials empoderados, expresiones aceptables son del hastío nacional por la impunidad, la corrupción, la falta de oportunidades, el engaño, los crímenes imputados a la mafia del poder y sus indultados operadores de primera y segunda línea.
Santón devoto de la comparsa imperial. Tan determinantes para la vocación soberana de la Patria han sido los resultados de una elección inteligente, preventiva que nos pone tú a tú con renombrados obradores de desfalcos del erario nacional y la causa de sus abusos: la banca financiera; empatándonos democráticamente, aunque sea en el discurso. Constante:
Andrés Manuel López Obrador convoca a empresarios energéticos a sumar esfuerzos para frenar la caída en la producción de crudo a la par de aumentar la de hidrocarburos, olvidando el fracaso de la reforma energética y evitando culpar a alguien, ¡porque se trata de salir adelante..! (La Jornada, 28.09.18).
Democracia que deja de mirar diferencias, no es democracia. Con esa condonante lógica del administrador federal en turno, ¿quiénes del 99% restante de la población no son frágiles florecitas utilizadas por perversos coludidos, incluidos el 1% de los oligarcas?
En contra de esta línea del perdón y olvido, Nancy Fraser alerta sobre los problemas derivados del neoliberalismo progresista, que combina políticas económicas regresivas, pseudo liberales, “con políticas de reconocimiento aparentemente progresistas. Se trata del multiculturalismo, el ambientalismo, los derechos de las mujeres y LGBTQ”. (Zibechi, La Jornada, 28.09.18)
Funcionarios, asesores, políticos en sala de espera, diputados, senadores vigentes y jubilados, resultan frágiles rosarios victimizados por circunstancias políticas; nunca por dolo maquinado, ni mala fe aglutinada para esquilmar dinero del erario o sea del pueblo, como son Esther Gordillo, Rosario Robles, Javier Duarte, César Duarte, Tomás Yarrington, Borges, mientras el capital financiero hace su agosto.
No es querencia del circo entrante, cazar chivos expiatorios. Según AMLO, el método de andarle rascando a historietas de uno u otro abusador enquistado en puestos de gobierno, es perder el tiempo en quemar capullitos. Sin atreverse a tocar ramitas, o el tronco del enredado árbol, exonera turbias raíces exhortadas a expiar sus culpas, a cambio de su indulto.
Llama la atención el exagerado énfasis en la personificación egocéntrica de las cuitas nacionales entorno de uno u otro sujeto, así se le renombre con eufemismos, de: “estado desarrollista”, “estado benefactor”, “proteccionista”, “nacionalista revolucionario”, “global”, “neoliberal”, socialdemócrata; “renovador” o “cuarta transformación”.
De la cuita, a la tipificación del delito maquinado. ¿Qué de raro hay en tipificar al delincuente, absolviéndolo y resguardando al maquinador? Nada.
Es un clásico de raterillos de autobús, apoyándose en su graciosa huida: quien delata, pero no detiene al ladrón, señala a quien con ventajas huye. Ligas entre el gritón, el chofer y los dueños del transporte colman archivos muertos.
No es lo mismo delincuente de Estado, probable genocida, que lavador de dinero mal habido. De todos los males, siempre será preferido el menor. ¿Qué son nueve años, reducibles en chirona rellena de algodón y otras artimañas?
Es probable que otro reclinatorio expiatorio, JDDO, muy pronto sufra de taquicardias públicas mientras en lo íntimo alista maletas para refocilar con “lady abundance” recursos desfalcados a nombre de la Patria.


Mediante 65 denuncias penales, la ASF (2016) lo acusó de desviar más de 61 mil millones de pesos, miles de ellos para la compra de agua destilada en calidad de vacuna anti cancerígena; delito grave, de lesa humanidad, que no prescribe.
Omitiendo cositas así, bienvenida la acusación de lavar unas decenas de pesos, a cambio de tres años y medio efectivos a la sombra; pues además ha de gozar visitas conyugales en arrestos domiciliarios, aduciendo reumas mortales.
Del delito maquinado al motivo del poder en turno. Caras muy caras vemos, corazones no sabemos. Observe Usted muy bien la foto y trate de reconocer no a los tres personajes de sobra reconocidos, sino al dueño del marco, del clavito y la pared de la residencia donde penden los originales.
De chuleta Ahumada, a chivo expiatorio. Incentivados por gente como Antonio Ortiz Mena, Fernando Gutiérrez Barrios y Raúl Salinas Lozano, Porfirio Muñoz Ledo, Ifigenia Martínez, Eleazar Morales, Javier Orive, Miguel de la Madrid, Carlos Salinas de Gortari, fungían en la década de los sesenta y setentas como directores, administradores, investigadores y profesores universitarios.
Algunos, a la par de realizar actividades funcionarias, cooptaban jóvenes profesores y estudiantes radicalizados, marxistas, mejor; marxistas-leninistas, mucho mejor, aún con experiencia guerrillera.
Se trataba de canalizar radicales libres hacia posiciones de Estado y gobierno para disfrazar al Imperialismo con democracia social de masas, encabezada por personajes de todas las farándulas; así es cómo Irma Serrano, Cuauhtémoc Blanco y Sergio Mayer llegan a puestos de poder público, desplazando líderes congruentes.
Línea de Masas, pensamiento Mao. De los remisos del sesenta y ocho, destacan Pablo Gómez, los Chuchos, Cesáreo Morales, Francisco Hernández Juárez, Alberto Anaya, Dante Delgado, sobresaliendo entre ellos una muchachita de buen ver, y, mejor talento, Rosario Robles Berlanga.
Educada bajo rigurosos preceptos religiosos, como dicta ser hija de padres católicos conservadores panistas, fue de bien entonado monaguillo anticomunista a sonrojada adolescente por prédicas teológicas de liberación.
En el CCH Naucalpan hace contacto con radicales universitarios motivados por la revolución cubana y la lucha de clases -entonces clandestina- de la sociedad mexicana; inclinándose por principios teóricos y prácticas populistas maoístas, de la línea de masas.
Receptiva, aprende pronto la ciencia de la Historia y, aunque mientras juvenil despotrica contra el régimen de Estado capitalista y sus principales personeros, entre ellos, Carlos Salinas de Gortari, en secrecía estructura relaciones políticas con mastines del viejo régimen nacionalista, aparentemente desplazados por los jóvenes neoliberales.
Colaboradora del regreso del PRI a los Pinos. Rosario Robles, predilecta de Cuauhtémoc Cárdenas; su mentor de siempre, la conduce de la vida partidaria contestataria a puestos públicos, nombrándola como Secretaria de Gobierno del DF, en 1997.
En 1998, la asigna su relevo en la Jefatura de la Ciudad de México, desde donde con las faldas bien puestas operan el triunfo de López Obrador, como su relevo en la Jefatura de Gobierno, a partir del 5 de diciembre del 2000; mismo día en que Cuauhtémoc la impone como presidenta nacional del PRD.
Por último, en 2012, con su hija Mariana incorporada al PRI, se adhiere a la campaña de Peña Nieto, llegando a ser uno de sus principales operadores.
No te preocupes Rosario Robles, que tu nombre vende. Por lo visto, Rosario vende bien y no solo pasquines y revistas de mala nota.
Conocidas son las tranzas de gobierno favorecedoras de las arcas de su amado Carlos Ahumada y de las ligas de su compañero de partido René Bejarano, hasta llegar al etiquetado pernicioso de recursos de SEDESOL, de la Campaña Contra el Hambre, y Sedatu, permitiéndose desviar recursos públicos mediante la internacionalmente conocida Estafa Maestra, en calidad de ideática, planeadora y operadora.
Analizando su peculiar trayectoria. Todo indica que Rosario Robles cumplidora adelita de todos los moles, más que una cándida funcionaria expiada, es un importante cuadro Cardenista colocado como cuota de poder en los últimos cuatro sexenios.
Si no ha de sacrificada para servir de espectacular reclusa de un régimen legitimado por 30 millones de botox, uno de cada tres de los registrados en el padrón electoral, 2017, ¿cuál será su próxima encomienda?
¿Acaso participar en la organización de la línea de masas del relevo morenista del 2024, con Marcelo Ebrard a la cabeza del sendero socialdemócrata que mejor le cuadra al sistema socioeconómico prevaleciente?

Vecino