Su mirada se ilumina y una enorme sonrisa se forma en su rostro cuando Jacob, de seis años de edad, prueba su nuevo brazo, un prototipo diseñado por estudiantes de la Universidad Veracruzana. Con sorpresa agarra objetos con su mano derecha y hasta pinta en una hoja, con un plumón.

El prototipo, ideado por Luis Enrique Escobar Jiménez y Gustavo Barrios Sierra, estudiantes de la Facultad de Ingeniería Mecánica y Eléctrica de la UV, le permitirá al niño correr, subir, saltar y realizar prácticamente cualquier actividad.

Después de 17 intentos y cinco diseños diferentes, los jóvenes –guiados por el asesor académico Ervin Jesús Álvarez Sánchez– lograron una prótesis personalizada, que pesa menos de 200 gramos. Todas sus piezas fueron elaboradas en una impresora 3D, con elementos funcionales y de bajo costo.

 

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