Los panistas cordobeses se han visto envueltos en dimes y diretes en los últimos días, han declarado que no quieren confrontaciones y que respetan las planillas de cada uno de los contendientes, incluso han tenido la osadía de decir que será una votación democrática.

El escenario que realmente se ve, es totalmente diferente, basta con saber que tienen a Víctor Serralde inmiscuido, este diputado que aprovechándose de sus infiltrados en Oportunidades (Ivan Espinosa Hermida y Paola de Aquino Pardo), quienes están en la planilla de Tomás Ríos, como quinto y tercer regidor, respectivamente, “embarazaron” el padrón a través del programa de Gobierno haciendo firmar a la gente y darse de alta en el PAN, condicionando el goce de dicho programa social. 

Fue así como el diputado que se cambia el nombre (Víctor Martínez) vendió caro su apoyo, es decir “infló” el padrón y como sabía que la elección sería interna, ofrecía a más de la mitad de los miembros activos con su voto seguro y bien amarrado.

Hablan de paz y hermandad, apoyados por el periódico coludido para manipular la opinión pública, salen con una sonrisa fingiendo que todo está bien, que la relación entre Mauricio Duck y Tomás Ríos será cordial, sin embargo, ocupan notas pagadas por Miguel Angel Yunes Linares, donde éste declara en contra de Duck a quien califica de títere del PRI.

Basta con ver la planilla de Tomás Ríos: Juan Bueno lleva a su secretario particular Juan Paúl González en la regiduría primera; Serralde a ex funcionario de Oportunidades; Leticia López (quien es diputada y en lugar de estar legislando, está aquí poniendo candidatos y metiendo a su gente) impuso a su sobrino Jesús Arzaba López como regidor noveno; y la regidora no afiliada al PAN, Eleonora Croda, (quien no ha representado a la oposición en el Cabildo y sólo cobra y toma café con su amig@ Jorge San Martín) tiene a su cuñado como alcalde suplente, a Octavio Pérez Morales.

Al parecer,  a estos panistas se les olvida que ya no estamos como hace 20 años y que ahora la tecnología ha ayudado a que la comunicación cada vez sea más rápida, ahora ya no se puede ocultar sus procesos internos donde “billetean” a los miembros activos gracias a fotografías de celulares o grabaciones de voz.

Pero del lado de Mauricio Duck no se quedan atrás, ya se unió a él, el diputado Juan Carlos Castro, a quien ser corrupto pareciera ser su estandarte, ya que en meses anteriores dio mucho de qué hablar desde el incendio que se suscitó en su oficina de Enlace, ubicada en la avenida 3, calle 14, número 301 de esta ciudad, donde por cierto tenía decenas de paquetes escolares con el logotipo de Gobierno del Estado, guardados, aunque ya había pasado la época escolar; gracias a un “diablito” que provocó el desastre lo que por medio de la investigación ministerial 1230/2012 arrojó un peritaje que demostraba que por robarse la luz se quemó su oficina y todavía tuvo el cinismo de echarle la culpa a sus ex empleadas a quienes corrió y no les pagó nunca prestaciones ni les reconoció el tiempo que con él habían laborado. O sea, qué fina persona tiene Duck en su equipo, legislador que roba la luz, que evade impuestos y que además está ardido porque no levantó ni el polvo siquiera, para contender como precandidato.

La elección a decir de ellos, “democrática” que se llevará a cabo el próximo domingo 14 de abril, -que de democrática tiene lo que México de primer mundo- será a base de “billetazos” a un padrón inflado de panistas  que ni siquiera conocen las oficinas ni la doctrina del PAN, y con una gran mayoría de miembros activos corruptos que reciben dinero a cambio de su voto, y otros más oportunistas que sólo apoyan si les ofrecen trabajo en el Ayuntamiento.

En eso han convertido el PAN aquí en Córdoba tipos como Tomás, Duck y Jorge Martínez Ballesteros.

Tomás Ríos con tal de ganar incluye en sus filas a gente de Serralde quien ganó misteriosamente el 90% de las licitaciones en Sedesol en el sexenio pasado, quien pone a sus empleados de prestanombres para evadir impuestos, quien ni la pensión alimenticia de su propia hija fue capaz de pagar solidariamente sino hasta que fue demandado, lo peor es que Tomás y su equipo lo saben y la omisión también es corrupción. Aunque él no se queda atrás con su paso de subsecretario de Ordenamiento de la Propiedad Rural de la Secretaría de la Reforma Agraria, donde lo único que hizo fue dinero para su bolsillo.

Habla el ex alcalde de la unidad del partido, qué falso es, si odia al tramposo de Jorge Luis Martínez Ballesteros y al otro delincuente de Mauricio Duck, y ellos a su vez lo odian, es porque se reflejan a sí mismos.

A nadie engaña con la unidad panista y con la democracia. Todos saben la confrontación que hay, apoyándose en Yunes, y a Duck de Buganza. Así que se vaya  a engañar a las de Emaus, tal vez las señoras seniles sí le crean.

Tomás Ríos sabe bien que  Serralde es un corruptor de miembros activos, todo lo que hace es a base de billetazos, al más puro estilo de lo corrupto de un político.

Hasta parece hijo de Fidel.

Después de 12 años en el poder federal con dos presidentes de los cuales no se pueden sentir orgullosos, estos son Vicente Fox y Felipe Calderón, quienes pierden ante el PRI  porque  se volvieron igual o peor que priistas.

Felipe Calderón se mimetizó con los presidentes priistas. Se ha quedado callado, no opina  nada de Enrique Peña Nieto, porque  sabe que tiene una cola más larga que la de la propia Elba Esther Gordillo.

¡Los panistas actuales creen que los ciudadanos aún no nos damos cuenta, que son unos corruptos y santurrones!