En base a las declaraciones del inspector de la Policía municipal, Jorge García Pérez, donde hace referencia a la lentitud en el proceso de certificación de sus elementos, mencionando que aún faltan cien policías por evaluar, al respecto, Alberto Vargas González, director general del Centro de Evaluación y Control de Confianza, señala que la Secretaría de Seguridad Pública, no es responsable de esta situación, y que tal afirmación fue hecha sin fundamento, ya que las autoridades municipales son las encargadas de canalizar a su personal a las evaluaciones de control y confianza, para obtener su certificación por lo que podemos deducir que el Inspector de Policía además de inepto, es un chismoso.

Cuando un presidente municipal es tramposo no sólo las hace él, sino se realizan en cascada en todas las direcciones del ayuntamiento.

Seamos sinceros, a Portilla no le interesa tener una policía honesta, porque está coludido con los malandros.

Y Portilla diciendo que él confía en los empresarios cuando se le preguntó de la “narcolista”. Que no le haga al cuento, si bien que sabe quiénes obtuvieron de malas fuentes su riqueza. ¡Que no sea barbero!

Hablando de la “narcolista” tan mencionada y temida, se sabe que fue dictada por alguien que estuvo durante ochenta días en las instalaciones de Laguna Verde, y al ser presionado sólo empezó a decir nombres de personas que conocía de Córdoba sin fundamentarlo, porque si bien es cierto que hay “lavadores” de dinero, también es cierto que hay empresarios trabajadores que no tienen nada que ver con la mafia.