“Aquí tenemos que decir la verdad, aunque tengamos que salir corriendo.”

El presidente municipal, Guillermo Rivas Díaz, anunció ayer que donará su sueldo íntegro a instituciones de beneficencia, sin embargo, esta no es la solución a la problemática social que agobia a las clases más vulnerables de Córdoba.

 

La lucha contra la corrupción, el manejo honesto y aplicación transparente de los recursos públicos, la eficiencia en los servicios que presta el Ayuntamiento, el cumplimiento estricto de la ley y, sobre todo, las agallas para depurar de malos elementos la administración municipal y enjuiciar y encarcelar a quienes se roben el dinero del pueblo, es mejor que sólo donar el salario del Alcalde.

La relativa y aparente calma en que vivían los estadunidenses se ha roto con los presuntos bombazos de ayer en  Boston, precisamente la ciudad de donde salieron en 2001 los aviones que se estrellaron contra las Torres Gemelas de Nueva York.

Es grave en sí un atentado terrorista, sin embargo, es peor cuando las víctimas son niños y personas inocentes que ni saben ni les interesan los asuntos políticos o ideológicos.

El estupor, el desconcierto y el miedo campeaban ayer no sólo en Boston, sino en la mayor parte de la Unión Americana, nación amenazada por el terrorismo internacional y que tendrá un motivo más para extremar las medidas de seguridad para proteger la integridad física de sus conciudadanos.

La corrupción invade a todos los partidos políticos, incluyendo al PAN, que nació con fama de decente y ahora es acaso el peor, según lo constatamos en las elecciones internas del domingo pasado. 

Hubo descarada compra de votos, tanto de uno como de otro candidato y, obviamente, ganó el que repartió más dinero entre los miembros activos del PAN, con el operador político Víctor Serralde, sujeto enriquecido al amparo del poder, que saqueó hasta donde pudo a la Sedesol. Si viera este cochinero Clouthier, se moriría de coraje y vergüenza.

Tomás Ríos llega así con el estigma de haber alcanzado la candidatura de manera fraudulenta en lo que constituyó la elección interna más asquerosa de Acción Nacional en Córdoba.

Estos políticos panistas son los mismos que han esparcido versiones y rumores tendenciosos para desestabilizar al candidato priista, Salvador Abella García, que mañana miércoles se registra y tiene todo para triunfar en las elecciones de julio y convertirse en el próximo presidente municipal.